En esta entrada del blog comentaré la experiencia que tuvo lugar en clase al darnos varias estrategias para trabajar cómo leer un cuento.
Me ha gustado la practica que Irune propuso hacer con los compañeros ya que es interesante la manera que cada individuo tiene para mantener esa interacción con los niños muchas veces necesaria dentro del aula. Y eso es lo que me ha enseñado este ejercicio.
Ya que estamos trabajando con niños con diferentes intereses y ninguno es igual que otro, la atención es algo bastante relativo en ellos, pues suele durar muy poco. Depende de que qué estrategia y momento evolutivo estén los niños se les transportará dentro del cuento.
La lectura por ejemplo es una de estas estrategias, la que nos permite ceñirnos al texto escrito del libro. El cuenta-cuentos hace trabajar la imaginación ya que podemos seguir la línea que elijamos, creando a nuestro paso la historia.
Y por último la narración, que desde mi punto de vista es la que más me gusta. Permite resumir o enfocarnos en unas partes más que en otras por lo que crea un ambiente especial para atraer la atención de estos pequeñines.
ELECCIÓN DEL CUENTO
https://www.youtube.com/watch?v=DxJJr-jtslw (el cuento cantado)
¡Vamos a cazar un oso! Es originalmente una canción en versión inglesa que se ha adaptado para cuento y al mismo tiempo se ha traducido de manera brillante. De modo que se puede leer mostrando las ilustraciones al mismo tiempo o contar representando y convirtiéndonos en actores lo que va aconteciendo con el uso exclusivo de su imaginación. De cualquier manera, en ambos casos los niños, son partícipes activos de la historia con todos los momentos que van viviendo los personajes.
La historia cuenta una salida en familia al campo y los obstáculos que se encuentran en el camino. Personalmente desde que descubrí este libro voy enamorándome más de él, pues cada vez que lo leo, encuentro una cosa nueva para enfocar y pararme a charlar con ellos. A los niños les encanta contar la historia o hacer los ruidos onomatopéyicos, mientras voy leyendo, y en muchas ocasiones se adelantan terminando ellos la situación. Además, es un libro que se presta para representarlo fácilmente. Esto me encanta debido a que los niños con los que trabajo están en plena etapa del movimiento —edades entre 18 meses y 3 años—. Es una manera muy divertida de captar su atención sin esfuerzo aparente y que cojan el hilo conductor del argumento. La magia del cuento está en lo básico y maravilloso que es el compartir el tiempo en familia.
EDAD ESCOGIDA Y JUSTIFICADA
La edad para la que yo elegí este libro fue para 3 años. A pesar de que es un libro que yo trabajo en mi aula (niños de 18 a 3 años) soy consciente de que no todos están en el mismo nivel emocional que otros, por esta razón y con mi experiencia esa sería la edad ideal para captar y comprender muchos de los aspectos que a los más pequeños se les escapan. A los tres años los niños están desarrollando más profundamente el vocabulario y comienzan a hacer sus propias frases. Las onomatopeyas resultan una forma muy lúdica y sencilla de practicar los sonidos. La realización e imitación de las onomatopeyas son una extraordinaria herramienta para estimular el lenguaje de los niños, porque se ejercitan los órganos fonoarticulares a manera de juego. Además, podemos utilizarla desde 1 a 3 años para estimular la adquisición del lenguaje. Lo que explica que mi postura anterior para que los más pequeños puedan disfrutar de los ruidos que van produciéndose al atravesar los variados ambientes de la naturaleza.
La narración en el resto del libro, toma un papel importante para ellos, conectándolos al cuento con la retahíla que está escrita y las ilustraciones de los paisajes que van atravesando en su día de aventuras y cambiando algunas escenas en blanco y negro.
ESTRATEGIA UTILIZADA
En el taller del sábado, me decanté por la lectura hacia mis compañeros, ya que al ser un libro derivado de una canción, la gracia está en hacer uso de los versos que tiene este.
Creo bastante importante hacer uso de todas las onomatopeyas y juego de palabras por las razones expuestas más arriba. Mientras yo voy leyendo, surgen millones de preguntas al igual que al final, por tanto, es importantísimo ser fieles al relato y a las situaciones que ocurren.
Por otra parte, me ha picado la curiosidad con la estrategia del cuentacuentos , aunque yo la conocía no ha sido desde que surgió esta figura en esta asignatura, cuando la he prestado atención y esto me ha llevado a reflexionar sobre la posibilidad de preparármelo para estos meses que se adentran, pues les veo que se van haciendo mayores y les encantaría esta otra manera de contarles historias utilizando su imaginación, sin fotos, sin dibujos. Así estimularíamos también la capacidad de crear. En definitiva es un cuento que me encanta leerlo con todos sus puntos y comas.
PREPARACIÓN DEL CUENTO
Como he mencionado antes, es un recurso que uso en mi aula desde que me lo enseñó una compañera de trabajo. Ella usaba la canción original como estrategia en los niños y como cada uno es diferente e intenta darle su propio toque personal, a mi siempre me ha gustado leerlo con alguna variación en los momentos que se repite la historia (Vamos a cazar un oso, un oso grande y peligroso. ¿Quién le teme al oso? ¡Nadie ¡Aquí no hay ningún miedoso) en los que sí pongo un poco de más énfasis es en las preguntas y exclamaciones.
Llevo trabajando con este libro desde septiembre, dejándolo un poco a elección de ellos en las estanterías y quitándolo cuando veía que no era el hit del mes, pero lo interesante es que únicamente lo aparte un mes (mes de diciembre, navidad) y no lo dejan de usar. Así que está muy trabajado y adaptado para aquellos más pequeños con los que me cuesta algo más mantener esa atención.
Al principio del documento comenté que es un libro que cuanto más lo leo, más me gusta porque voy descubriendo diferentes maneras de iniciar una conversación con ellos. Puedo entablar conversaciones de muchos temas incluso transversales desde cuestiones con objetivos curriculares (naturaleza, sensorio-motor; arriba, abajo, dentro, fuera…, clima) hasta temas emocionales.
PREGUNTAS AL FINALIZAR
- ¿Vosotros habéis ido al campo?
- ¿Con quién?
- ¿Y qué lleváis puesto? O ¿qué objeto/s lleváis con vosotros?
- ¿Qué visteis?
- ¿Quién ha ido a la montaña? ¿Quién no?
- ¿Os gusta la lluvia, la nieve?
- ¿Os da miedo?
- ¿Qué paso cuándo fuisteis al campo, montaña….?
- ¿Qué recordáis que fue lo más gracioso?
- ¿Y lo más raro?
Y así continuaríamos según las respuestas o reacciones que se vayan produciendo.
INTERACCIÓN Y REFLEXIÓN DE LA PRÁCTICA EN EL AULA DE LITERATURA INFANTIL
La primera vez que leí el cuento en clase con el primer grupo, me sentí bastante cómoda. La sensación al leerlo era diferente pues siempre he notado que los niños se emocionan desde la segunda página y en esta práctica con los compañeros, al ser todos adultos, evidentemente eso no ocurrió.
En el primer grupo me comentaron que podía ser un poco largo para la edad que lo había elegido. Que podía intentar leerlo tal y como estaba escrito en vez de cantarlo o poner voces. Pero que en general les había gustado.
En el segundo grupo les pareció adecuada la edad que había elegido incluso que podría añadir a niños de 4 años. También que debía de hacer énfasis en las palabras que tenían signos de exclamación.
Me gusto mucho más de lo esperado, por las aportaciones, por las sugerencias, por las expresiones de sus rostros y ser consciente de una nueva perspectiva, un nuevo enfoque que además fue más enriquecedor al tener la oportunidad de escuchar a algunos de mis compañeros. Me fui con la sensación de haber experimentado las sensaciones desde el que narra al que escucha y también de haber cargado mi mochila con nuevas ideas para mejorar la hora del cuento en clase.






